MISIÓN COMPARTIDA EN CEUTA 2026

  • Contenido subido el 27 AGOSTO 2026.

VIDA COMPARTIDA EN CEUTA - AGOSTO 2026

Los últimos días del mes de agosto, se produjo una entrada masiva de marroquíes y de subsaharianos (en su mayoría adolescentes y jóvenes) a Ceuta, aproximadamente 70 mil personas, según informaron los medios de comunicación. A raíz de esta situación muchas personas, organizaciones civiles, religiosas, Cruz Roja, ONGs, se pusieron en marcha para colaborar ante esta emergencia. Sobre el 14 de agosto, se comunicaron con el EAC de Europa, las hermanas Hijas de la Caridad, por medio de Ana Valero, directora de nuestro colegio de Ceuta, para preguntar si podemos alquilarles los pisos que tenemos las Misioneras Inmaculada Concepción en esta ciudad. Las 6 hermanas (Hijas de la Caridad) acudieron a Ceuta para colaborar en esta situación de emergencia.

Después de conversarlo en el Equipo General y en el EAC, vimos que no nos podíamos negar ante tal necesidad. Decidimos colaborar como Congregación desde la zona Europa, con la casa. Para operativizar la entrada de las hermanas a nuestra casa, y ver todo lo necesario, las Consejeras Generales Lucía Medina, encargada de la zona, y Mercè Montells, viajaron a Ceuta, el pasado domingo 16 de agosto, dando respuesta así a la petición que nos hicieron las Hijas de la Caridad de España, presentes en Ceuta desde hacía poco más de una semana, para colaborar con la emergencia migratoria actual. A nuestra llegada a Ceuta nos sorprenden con su presencia en el Puerto, dándonos la bienvenida y ofreciéndonos algo para nuestra cena. Gesto significativo y que acogimos con cariño.

Después de situarnos, iniciamos nuestra colaboración con la Cruz Roja, repartiendo alimentos en la playa del Trampolín, uniendo esfuerzos para una misma misión de acompañar y aliviar un mínimo la situación de tantos migrantes. Nos asombraron los miles de jóvenes, adolescentes y también mujeres con sus hijos que, a diario, pasaban a recoger la comida que se les ofrece. En nuestro recorrido por la ciudad escuchábamos a la gente, y se respira entre la población Ceutí, inquietud, miedo, sospecha, por la gran cantidad de personas a asistir y los pocos medios, ocupando ellos, buena parte de la ciudad. Al mismo tiempo, percibíamos en otros, la impotencia de no poder atender y acogerlos como es debido.

A lo largo de estas semanas se han ido produciendo diferentes movimientos. Un día sacaron a todos los inmigrantes de la playa del trampolín y fueron enviados a dos nuevos puntos de acogida que prepararon para poder atenderles. En una zona a los subsaharianos y en otra a los marroquíes. En total unos 1.500 en cada uno de esos puntos, limpiando así toda la zona de la playa, quedándose sin lo poco que tenían por ahí. Ese día hizo bajar el número de personas que acudieron a la playa en busca de la comida, pero al día siguiente de nuevo llegaron para el reparto habitual. Ha sido un tiempo para aprender a vivir el día a día desde la sorpresa, la novedad, la duda, la incertidumbre, nunca sabíamos lo que iba a suceder y qué es lo que a lo largo del día acontecería, tanto en la ciudad, como en el mismo reparto en el que colaborábamos por las tardes.

El día 25 de agosto, después de este tiempo compartiendo con Julia, Araceli, Carmen, Clara, Vicenta y Cristina (Hijas de la Caridad) y colaborando con la Cruz Roja en la playa del Trampolín en el reparto de comida diario, nos despedimos de Ceuta. Han sido unos días para acercarnos y tocar un poco esta dura realidad de la inmigración. Nos llevamos en el corazón esas filas con miles de personas, muchos rostros, unos con caras cansadas y tristes, otros con grandes sonrisas acogiendo lo que se les ofrecía, algunos con heridas en sus pies o brazos, otros haciendo bromas y todos expresando con palabras sencillas su agradecimiento: gracias, hermana, gracias, amiga, merci, shukran, thank you, perdón por la molestia, buena suerte...
De la mano de las Hijas de la Caridad, hemos tenido la oportunidad de conocer el centro San Antonio que atiende a inmigrantes. Éste pertenece a la Red de migraciones de la diócesis de Cádiz y Ceuta, que está siendo gestionado por los Escalabrinianos, apoyados por algunos voluntarios. Habitualmente atiende a menores, chicos y chicas, disponiendo de unas 10 plazas. Dada la realidad de emergencia actual, han ampliado este servicio a 52 plazas para internos en el centro, incluyendo familias y han iniciado un servicio externo en turno de mañana y tarde que permite que otros, no usuarios del centro y llegados a Ceuta en este tiempo, puedan al menos desayunar o merendar, ducharse y ser atendidos en sus heridas.

Nos vamos con el corazón agradecido por la suerte y el regalo de haber podido tocar de cerca esta realidad y así mismo la posibilidad que esta situación nos ha ofrecido de haber conocido, compartido y aprendido mucho con las hijas de la Caridad, sintiéndonos unidas como hermanas por una misma misión. Al mismo tiempo, regresamos experimentando la impotencia ante esta situación, pero también con la esperanza de una pronta solución, tanto para estos miles de inmigrantes, como para los ciudadanos de Ceuta.
25 de agosto de 2026
Mercè Montells y Lucia Medina


¿QUIERES VER EL DOCUMENTO EN PDF?

Haz clic para descargar un resumen en PDF